HELLOWEEN – March Of Time – The Best Of 40 Years
Discográfica: BMG
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Dejando a un lado lo absolutamente imprescindible que obviamente es la música, varios son los aspectos que hacen que una banda acabe tornándose en legendaria. Algo imprescindible es haber disfrutado de una longeva y exitosa trayectoria que se haya dilatado a lo largo de varias décadas. Por supuesto, que no podemos dejar de lado la influencia que sobre músicos de generaciones posteriores hayan ejercido algunas de sus primeras composiciones. Tampoco podemos obviar el haber formado parte de acontecimientos y festivales históricos como por ejemplo el MONSTER OF ROCK. Pero si hay dos factores absolutamente distintivos son: por un lado, ser abanderados de un estilo y, por supuesto, haber sabido crear una imagen de marca. Y, en este último aspecto, el éxito de HELLOWEEN ha sido absolutamente incontestable. Casi tan mítico como el propio Eddie ha sido la calabaza que les ha acompañado a lo largo de estas cuatro décadas, -que se dice pronto-, de trayectoria. Y es que pocas formaciones pueden presumir de haber dilucidado un camino lleno de altibajos para acabar llegando a tan señalada efeméride viviendo uno de los mejores momentos, si no el mejor, de su andadura. Por supuesto, que atrás han quedado diferentes épocas, tumbos estilísticos, cambios de formación, el fallecimiento de alguno de sus miembros más ilustres y emblemáticos, problemas con las discográficas…, y más recientemente alguna polémica sobre la autenticidad de sus directos. En cualquier caso, lo cierto es que en 2025 la relación entre los integrantes de la amplia “Familia de las Calabazas” parece de lo más sólida y cordial.
Quizás ese haya sido el motivo fundamental, para que después de haber colmado las expectativas de sus más fieles seguidores con su anhelada y exitosa gira de reunión que desembocó en una nueva obra de estudio homónima que dejaba a las claras que el reencuentro de “Las Calabazas de Hamburgo” iba a ir más allá de una relación meramente económica. Así que para resumir toda su historia, y particularmente enfocado a los que se han sumado a su parroquia de incondicionales en los últimos tiempos, el combo alemán ha seleccionado y recopilado un total de 42 composiciones que recorren toda su discografía bajo el descriptivo título de “March Of Time – The Best Of 40 Years”. En cuanto a la disposición del material incluido, la banda ha optado muy acertadamente por ordenar el listado de temas por orden cronológico. Así que escuchando el disco uno puede apreciar y comprobar la evolución en el sonido y el estilo de la banda, partiendo desde sus inicios a mediados de la década de los ochenta hasta el presente. Sin embargo, si que me gustaría destacar que HELLOWEEN no han incluido ninguna cara B, bonus track, o tema inédito, que sin duda hubiera supuesto un aliciente especial para sus fans mas veteranos. En cualquier caso, lo que sí es reseñable es “el lavado de cara” que se ha dado a los temas con la remasterización que ha realizado Sascha “Busy” Bühren, y eso es algo que resulta evidentemente en los temas más antiguos, pudiendo apreciar con mucha más claridad el excelente trabajo que desde muy jovencitos realizaban en el apartado rítmico el simpático e incombustible bajista Markus Grosskopf y el tristemente desaparecido Ingo Schwichtenberg tras los tambores.
Como era previsible el listado final de este extenso recopilatorio es absolutamente impresionante. Por supuesto, que todos echaremos en falta tal o cual tema, pero resulta incuestionable que el resultado final representa un fantástico resumen a estas cuatro décadas de música y heavy metal. Pero empecemos, como no podía ser de otra forma, por lo que fueron los inicios del combo de Hamburgo, ya que las elegidas para representar esa primera etapa, en la que Kai Hansen se encargaba de las voces, son la mítica introducción “Walls Of Jericho” que dejará paso a la trepidante cabalgada “Ride The Sky”. Tampoco han querido dejarse en el tintero lo que fue una de sus primeras composiciones “Metal Invaders”; que formaba ya parte de aquella mítica grabación que publicaron a mediados de 1984 bajo la denominación de “Death Metal Demo”. Como representante de esos temas más complejos, extensos y con más desarrollo que, de alguna forma, dejaban claro que la banda sabía hacer algo más que pisar el acelerador y cantar en tonalidades increíblemente agudas, nos encontramos con el corte que cerraba aquel primer largo “How Many Tears”. Mientras que para rubricar la aproximación a sus inicios tenemos un tema que ha aparecido en casi todos sus tours: “Eagle Fly Free”. En definitiva, que en estas composiciones nos encontramos con un grupo de jóvenes y hambrientos metaleros con ganas de agitar la cabeza, divertirse y divertir, y en los que se nota la influencia tanto de las bandas clásicas alemanas, especialmente SCORPIONS, como de los nombres importantes de la N.W.O.B.H.M., aunque sin olvidarse de incorporar en su sonido la velocidad que por aquella época empezaban a incluir en su propuesta bandas como sus compatriotas ACCEPT.
Aunque poco más de 18 meses separan los lanzamientos de “Walls Of Jericho” (1985), y “Keeper Of The Seven Keys Part 1” (1987), lo cierto es que muchos son los cambios que experimentó la formación germana. Sin duda, el más impactante y determinante, a primera escucha, fue la incorporación de un joven Michael Kiske, que fue quien se encargó de asumir el papel de vocalista tras comprobar Kai Hansen que no podría aguantar el trepidante ritmo de giras al que estaba sometido la banda. Y en segundo lugar, y quizás lo que marcó esta nueva etapa que podríamos decir que encuadran los dos “Keepers”, es esa orientación más melódica que quedaría plasmada en himnos que se han convertido en imprescindibles para cualquier seguidor del heavy metal como “Future World”, “Dr. Stein”, o el icónico “I Want Out”. Otra característica de este periodo fue su apuesta por composiciones en las que la épica y la grandilocuencia jugaban un papel fundamental, y en donde los arreglos elevaban la apuesta de los germanos hasta un nuevo nivel, tal y como dejaron plasmado en composiciones como “Halloween” o la propia “Keeper Of The Seven Keys”.
Pero dejando a un lado la velocidad, la melodía y la épica, HELLOWEEN también demostraron en esta dupla de trabajos una madurez impropia para una banda tan joven. Y es que temas cargados de lírica y emoción como “A Tale That Doesn´t Right”, que combinaban la elegancia de las acústicas con el sentimiento que imprime Kiske en su interpretación siguen, todavía a día de hoy, pese a haberlas escuchado en infinidad de ocasiones, emocionando al oyente y poniéndole los pelos de punta. Varios son los temas que en esta remasterización han ganado, y mucho. Personalmente, creo que uno de ellos es precisamente el que presta nombre al recopilatorio “March Of Time”. He de reconocerlo, un servidor es de los que interiorizó estos temas escuchándolos en cassette. Por ello, al escuchar con la nitidez con la que suenan los teclados que introducen el tema uno sabe que va a disfrutar de lo lindo con sus vibrantes increscendos y con esos coros que te hacen levantar el puño y volver a cantar su monumental estribillo.
Aunque pueda parecer extraño, si ponemos la situación en contexto, tras haber girado intensamente por toda Europa, y habiendo formado parte del que por entonces era el certamen más importante en términos de Heavy Metal:el festival MONSTERS OF ROCK, la banda estaba viviendo una etapa de éxito, llegando incluso a postularse como el relevo generacional para bandas como IRON MAIDEN. Sin embargo, este desgaste propicio que las relaciones entre los miembros del combo de Hamburgo fueran enquistándose, lo que acabó desembocando en la salida de Kai Hansen. Los problemas con las discográficas también acabaron lastrando la carrera de la banda, de modo que no fue hasta la década de los noventa, concretamente hasta principios de 1991 cuando se publicó “Pink Bubbles Go Ape”. En esta ocasión la principal novedad fue la inclusión del guitarrista Roland Grapow. Las expectativas eran muy altas, y más tras el inapelable éxito de ambos “Keepers”, Sin embargo, en esta ocasión la cosa no salió tan bien, pese a contar tras los controles con el insigne productor británico Chris Tsangarides. Algo que resulta evidente al comprobar que de este cuarto álbum tan sólo se han incluido un par de representantes: “Kids Of The Century”; que aunque a un tempo más pausado creo que nos permite encontrar la esencia de lo que habían sido hasta el momento “nuestros HELLOWEEN ”, y “Number One”; que apuesta por otro tipo de sonoridades, en las que las guitarras pierden empaque, velocidad y contundencia para cederle todo el protagonismo a unos melosos estribillos.
Todos sabemos lo que supuso la entrada de las nuevas sonoridades a principios de los noventa para las bandas que practicaban heavy metal. Y, desgraciadamente, HELLOWEEN no fueron una excepción. Fueron años duros, en los que la banda trató de encontrar, -creo que sin éxito-, una nueva identidad que le permitiera reinventarse. Quizás por ello volvieron a trabajar con Tommy Hansen en su siguiente trabajo “Chameleon”, (1993). Fue en este punto cuando Kiske cogió las riendas a nivel compositivo. El resultado para los que éramos sus seguidores no pudo ser más desalentador con una colección de composiciones en las que apenas podíamos encontrar la esencia de una de nuestras bandas favoritas. Así que el descalabro fue monumental. Únicamente un tema ha sido el escogido para representar esta etapa: “Windmill”, una composición relajada, que casi a modo de canción de cuna deja a un lado las guitarras potentes para dejar que sea Kiske quien brille intensamente en su elegante y soberbia interpretación. En cualquier caso, tras la salida del disco y la posterior gira el vocalista abandonaría la banda para iniciar su carrera en solitario.
Habiendo tocado fondo, en cuanto a nivel de ventas y popularidad se refiere, y sin contar ya en sus filas con Michael Kiske y el batería Ingo Schwichtenberg, -quien falleció en trágicas circunstancias en marzo de 1995-, tocaba volver a reinventarse. Así que con la incorporación del batería Uli Kush y el vocalista Andy Deris, “Las Calabazas” de Hamburgo encaraban una nueva etapa: la de su resurrección. Son precisamente los temas de “Master Of The Rings” (1994), los que nos permiten comprobar la ilusión y savia nueva que aportaron las nuevas incorporaciones. “Sole Survivor”, sirve como carta de presentación para Kush, y ya desde el mismo inicio se encarga de indicarnos que HELLOWEEN miraron a su pasado para volver a gozar de plena vigencia a mediados de la oscura década de los noventa, recuperando muchos de los elementos que les hicieron grandes a mediados de la década anterior. Por supuesto, que tampoco falta el toque desenfado y vacilón de “Perfect Gentleman”, ni el desgarrador dramatismo que imprime Deris en la interpretación de “Why?”. La consolidación definitiva de este line-up llegaría con “The Time Of The Oath” (1996), aunque la banda llevó su sonido un paso más allá, sonando aún más metaleros y rápidos, si cabe, en temas como el trepidante “Steel Tormentor”. El lírico preciosismo de “Forever And One (Neverland) serviría para que Deris se reivindicase como el presente de la banda haciendo que una nueva generación se enganchara a la banda sin apenas recordar a su antecesor. Mientras que como himno imprescindible de ese álbum quedó “Power”, gracias al juego que siempre dio su coreable melodía y su pegadizo estribillo en sus directos.
Con la banda habiendo recuperado gran parte del crédito y el estatus que atesoraron en el pasado, gracias a estas dos obras que les pusieron de nuevo en la carretera para protagonizar diferentes giras, tanto en solitario como abriendo para IRON MAIDEN, HELLOWEEN encaraban el tramo final del siglo con “Better Than Raw” (1998), cuya fantástica portaba encerraba gemas del calibre de “Hey Lord!”, escrita por Deris, y el vitalista “I Can” compuesto por el vocalista y Michael Weikath, y del que se grabó un llamativo video-clip. El siguiente paso, tras el álbum de versiones “Metal Jukebox” (1999), fue “The Dark Ride” (2000), el que quizás sea su disco más oscuro, tal y como podemos comprobar al volver a disfrutar de “Mr. Torture”, su rotunda denuncia contra el maltrato de género. En cualquier caso, “If I Could Fly”, nos presentaba una cara novedosa de los alemanes, dejando que fueran los teclados los que se encargaran tanto de introducirnos el tema como de dar textura a su melódico estribillo.
Nuevamente, los cambios de personal serían protagonistas de cara a su siguiente lanzamiento, “Rabbit Don´t Come Easy” (2003), ya que este trabajo significó el debut del guitarrista Sascha Gerstner, mientras que las baterías las grabaron Mark Cross y Mikkey Dee. Precisamente fue el batería sueco el que se encargó de “Hell Was Made In Hell”, marcado por el contraste de su bombardeante ritmo, sus matices oscuros, la pegada de un melódico estribillo y las cabalgadas de ambas guitarras que conservan la identidad clásica de la banda. Para muchos, incluido el que suscribe, el mayor handicap de su siguiente entrega, -que estuvo marcada por la incorporación del batería Dani Löble-, fue precisamente su título “Keeper Of The Seven Keys- The Legacy” (2005), ya que sin ser un mal disco no llegaba al nivel de genialidad de las dos entregas anteriores. “Light The Universe”, es un sentido uptemo que arranca de forma relajada para ir creciendo progresivamente conducido por unos cuidados y elegantes arreglos. Además, para grabarlo la banda contó con la colaboración de Candice Night. Mucho más rotunda y variada resulta “The Invisible Man”, que combina partes cañeras con otros desarrollos más relajados, aunque servía como testimonio para ratificar que los alemanes no habían perdido el olfato a la hora de crear esos estribillos que resultan idóneos para corear con el puño en alto.
Repitiendo line-up, por primera vez en muchos años, a finales de 2007 llegaba “Gambling With The Devil”, que seguiría la estela de su predecesor tal y como plasma “As Long As I Fall”, en el que nuevamente esa vertiente más oscura, con Deris cantando algunas partes con tonos muy graves, se verá potenciada por los teclados y unos arreglos más sofisticados. Mucho más directa y netamente metalera, casi deudora de su material de finales de los noventa, resulta “Kill It”, que derrocha potencia y garra gracias a la pegada de su rotundo estribillo. “7 Sinners”, sería el título de su obra de 2010 que nos mostraba a unos HELLOWEEN que parecían un poco estancados en su forma de componer. “Where The Sinners Go”, volvía a incidir en esas ambientaciones oscuras, con unas guitarras muy marcadas y Deris optando por tonalidades más bajas. Sin embargo, en el álbum podemos encontrar el que podríamos tildar como su último gran hit antes de la reunión “Are You Metal?”, un trallazo incontestable que destaca del resto del contenido del álbum por su velocidad y contundencia, amén de por ese estribillo que parece una reivindicación en toda regla.
La ruptura con lo que había sido la fórmula de la banda en sus últimos discos llegaría con “Straight Out Of Hell”; en el que HELLOWEEN volverían a mirar a lo que podríamos denominar: primeros años de la era Deris, dando cancha a temas como “Nabatea”, una composición muy potente, repleta de variaciones, cambios de ritmo, y en la que podemos percibir a la perfección el peso de sus desérticas melodías. El tema que presta título al álbum, “Straight Out OF Hell”, es precisamente de lo más continuistas con respecto al legado de los de Hamburgo: velocidad, melodías luminosas y todo ello aderezado por un hímnico y ágil estribillo. Mientras que “Waiting For The Thunder”, vuelve a incidir en la propuesta más habitual de los HELLOWEEN de principios del siglo XXI, dejando que los teclados se encarguen de reforzar su vertiente más melódica para acabar desembocando en un estribillo de lo más coreable.
Cuando muchos pensábamos que HELLOWEEN habían entrado en una dinámica en la que parecía que habían perdido la capacidad de sorprender a sus seguidores, llegaba “My God-Given Right”(2015), en el que de alguna forma miraban al pasado para recuperar el indiscutible protagonismo de las guitarras en temas como el homónimo a la vez que volvían a recurrir a las melodías de corte “happy”. Por el contrario, “Heroes” se encargaba de combinar su contundencia inicial con el implacable dinamismo que aportaban unas estrofas conducidas por la sección rítmica para posteriormente rematar el tema con un rotundo estribillo de tintes hímnicos.
Fue a finales de 2016 cuando se hizo realidad uno de los más grandes anhelos de los seguidores del heavy metal, la reincorporación de Kai Hansen y Michael Kiske para sumarse a la que era la actual encarnación del combo germano. “Pumpkins United”, que fue también el nombre que eligieron para el tour, fue la primera muestra del potencial de este nuevo line-up que contaba con tres guitarristas y tres vocalistas, y que de alguna forma nos volvía a transportar a derroteros que nos resultaban muy familiares gracias a esas vertiginosas melodías que viajaban a lomos de una vivaz sección rítmica, volviendo a recuperar también las tonalidades altas junto a unos estribillos altamente coreables. Para ratificar el incontestable éxito de la gira de reunión HELLOWEEN empezaron a trabajar en el material de su nueva obra homónima que vio la luz en 2021 marcando el inicio de una nueva etapa. “Best Time” era como una cápsula del pasado, una pieza que irradiaba positivismo y buen rollo, dejándonos a ambos vocalistas repartiéndose las tareas vocales. Algo similar podríamos decir de “Fear Of The Fallen”, en cuanto a clasicismo se refiere. Marcada por un arranque relajado que poco a poco irá creciendo hasta desembocar en un riff veloz y certero que nos abocara sobre en un monumental estribillo. La elegida para cerrar este extenso recorrido por la carrera de la banda es, ni más ni menos que, la pieza que cierra también su última obra de estudio: “Skyfall”, un opus monumental, lleno de contundencia, elegancia, variaciones rítmicas, velocidad, sentimiento y que, en definitiva, aglutina gran parte de lo que en esencia son los actuales HELLOWEEN.
Un detallado y excelso recorrido a través de su longeva y prolífica trayectoria es lo que nos ofrecen HELLOWEEN en este “March Of Time -The Best Of 40 Years”, siendo un excelente repaso para todos aquellos que tienen una visión parcial de la trayectoria de la banda, ya sea porque se bajaron del carro tras su primera y gloriosa etapa, bien por qué se engancharon a la banda en la etapa Deris, o, muy especialmente, si son los que se han sumado a la armada de “Las Calabazas” tras el anuncio de su reunión en 2016. En cualquier caso, un total de 42 composiciones que resumen de forma precisa y certera la carrera de una de las bandas más importantes, icónicas y queridas dentro de la historia del Heavy Metal.
Alfonso Díaz
Lista de Temas:
- Walls of Jericho / Ride the Sky
- Metal Invaders
- Victim of Fate
- How Many Tears
- Eagle Fly Free
- Halloween
- A Tale That Wasn’t Right
- Future World
- March of Time
- Dr. Stein
- Keeper of the Seven Keys
- I Want Out
- Kids of the Century
- Number One
- Windmill
- Sole Survivor
- Perfect Gentleman
- In the Middle of a Heartbeat
- Why?
- Forever and One (Neverland)
- Power
- Steel Tormentor
- Hey Lord!
- I Can
- If I Could Fly
- Mr. Torture
- Hell Was Made In Heaven
- Light the Universe
- The Invisible Man
- As Long As I Fall
- Kill It
- Where the Sinners go
- Are You Metal?
- Nabataea
- Straight Out of Hell
- Waiting for the Thunder
- Heroes
- My God Given Right
- Pumpkins United
- Best Time
- Fear of the Fallen
- Skyfall
mr. torture no es una canción sobre denuncia al maltrato de género. Para nada. Es solo una letra absurda sobre un tipo que te tortura a domicilio o vía telefónica.
«Mr. Torture gives pain, to the housewives in Spain»
ESO ES APOLOGÍA DEL MALTRATO Y ES DENUNCIABLE
Ale, corre, ve a denunciarlo
En serio ? Habla de sadomasoquismo a domicilio, es una sátira como muchas letras de esta banda, no es una apología de nada, es un tipo que ofrece ese servicio a gente que le gusta y lo llama y le pasa por él
Xavales, era ironía…
Si esa chorrada de verso es hacer apología de algo, vamos apañaos xD
Jo, que mal rato llevo encima. Eso no se hace jajaja
Estoy de acuerdo con MetalGod sobre la letra de Mr torture la letra es inspirada por un comentario de Marcus tomandose una cervezas y la letra y musica hecha por Uli Kush .
Para las plataformas digitales de música es bastante útil para quienes quieran acercarse «de nuevas» a Helloween.
Para el resto se nos hace un poquillo regulero pues quedan temas fuera bastante más importantes que alguno que han incluido First Time o Giants en lugar de windmill, hubiera sido más acertado
o la ausencia de The chance me parece un error,
Por hablar de sus peores discos. De los buenos es locura elegir una selección perfecta.
Pero así son los recopilatorios pensados para otro tipo de público que no son los fans y que, obviamente, no va a gustar a tod@s.
Enhorabuena por los cuarenta años de Halloween ojalá vengan al menos diez más. (Va por ti Hansen… cuídate que cada día te veo más cascado)
Me parece un muy buen recopilatorio, con unas canciones muy bien seleccionadas de todas sus etapas, desde sus inicios hasta ahora. Yo personalmente no me quejo de las canciones que se han elegido para este recopilatorio, me gustan todas, aunque nunca llueve a gusto de todos. Son tres cds con muy buena música y aún precio muy asequible. Yo me lo he comprado en CD, y no me arrepiento. Larga vida y viva el formato físico!!. Ya estoy deseando de que saquen su siguiente nuevo disco, y a ver con que nos sorprenden de single, que ya faltará poco supongo para que salga.
No le veo mucho sentido, yo a esta cosa.
Opino lo mismo.
Ya lo comentamos en la noticia anterior. No sé qué tipo de aliciente puede tener para alguien, pagar 100 y muchos euros por una caja de vinilos cuyo atractivo son cosas extramusicales, porque ni rarezas, ni temas inéditos, ni nada. Ya sé que hay varias recopilaciones que han incluido caras B, y por eso mismo, esto no tiene sentido. La vieja Noise sigue haciendo caja gracias a sus bandas míticas.
Si hay suerte y en unos años está a un precio decente, pues seguiré completando mi colección de Helloween, pero ahora mismo no pago eso, ni loco.
Lo tienes en CD por poco más 20 eurus… o en streaming gratis y sin anuncios si te lo sabes montar xD
Los helloween son la put poll y lo sabes.
Si te sobrara la pasta te hacías con dos ediciones de estas. Una para quemar el tocadiscos y otra para ponerla en un altar con calabazas. Pero como no todo es tener dinero en esta vida existe el streaming, YouTube, incluso las cintas de cassete para hacerte tu propio recopilatorio con la lista de temas oficial o las tuyas. La edición es cojonuda, y nada cara ya que viene todo tanto en vinilo como en CD. No es el live in the UK completo que todos esperamos pero es Helloween también
Cuando sacaron el anterior recopilatorio, Treasure Chest, remezclaron unas cuantas canciones de los keepers y walls of jericho y sonaban increibles. Eso es un aliciente. En este nuevo recopilatorio no hay ninguno.
Absurdo total. Los temas más trillados, ningún extra… Noise aprovechando la coyuntura. Yo paso.
En la selección de temas por orden cronológico se ve la evolución del grupo y como a partir de cierto momento la inspiración decayó o directamente desapareció. Todo lo del s XXI es prescindible, pero no nos podemos quejar pues tuvieron 2 etapas buenas; con Kiske hasta el keeper II – incluido of course – y luego 3 álbumes buenos con Deris: Master, The Oath y Dark ride con una orientación más hard rock.
En mi opinión tienen buenos discos en el siglo XXI. Gambling, por ejemplo.
Pues si, Gambling es un discazo.
Una vergüenza esta edición. Deberían haber grabado 4 o 5 temas nuevos y ya sería un aliciente para comprarlo, pero se esta forma no.
Anda que para 3 criticas que se publican una sea de un recopilatorio sin ningún aliciente en forma de temas inéditos o algo…..
Estos recopilatorios en el mundo de internete no tienen sentido salvo que sean de demos, remezclas nuevas, directos o cosas por el estilo.
A todo esto, queda tremendamente cojo porque en mi opinión la época 90’s (de Master a Dark Ride) es tan grande o más que la Keeper y queda totalmente mutilada al eliminar todos los temas de Grapow y Uli.
Bueno, está Mr Torture
Yo lo tengo todo y paso de comprar recopilatorios sin ningún aliciente, eso sí deberían de sacar algún directo del 87, por ejemplo el de Tuttlingen lo podéis ver en YouTube pedazo concierto,lo podían editar oficialmente con buen sonido y sería la hostia,por eso sí que pagaría a gusto