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+ CARNATION + BODYFARM
Lunes 15 de Abril de 2024 – Sala Bóveda – Barcelon
Si tenemos que buscar precursores del death metal progresivo en el viejo continente, PESTILENCE son, sin duda, uno de los grandes referentes. Junto a otras bandas del otro lado del charco, como ATHEIST, CYNIC o DEATH, forjaron una serie de trabajos que llevaron a otro nivel el género aportando una fusión y frescura poco explorada hasta entonces. Discos como “Consuming Impulse” o “Testimony of the Ancients” son joyas de este estilo, que actualmente siguen sonado igual de innovadoras. Después de su retorno tras un quindenio de parón los holandeses, capitaneados siempre por el incombustible Patrick Mameli, han seguido facturando buenas obras hasta la actualidad. Este “Black Death Over Europe 2024” significaba su primera visita postpandemia a nuestro país acompañándose de dos interesantes bandas más como son CARNATION y BODYFARM. Estos conciertos también iban a ser un buen preludio del disco que acaban de editar, “Levels of Perception”, compuesto de doce clásicos regrabados, la mayoría de los cuales fueron interpretados en estas presentes fechas peninsulares.
Sus compatriotas BODYFARM fueron los encargados de dar el pistoletazo de salida, ¡y de que gran manera lo hicieron! Con su death metal de la vieja escuela convencieron desde el primer momento a una audiencia que no dudó en desplazarse un lunes a la sala Bóveda. Pese a ser una banda bastante desconocida en nuestro país, cuentan con quince años de trayectoria, marcada por tristes episodios como la pérdida de dos de sus miembros fundadores, el cantante/guitarrista Thomas Wouters y el batería Quint Meerbeek. Con empeño y esfuerzo, el guitarrista Bram Hilhorst ha reflotado la banda que aprovechó la visita para presentar no sólo su recientemente editado EP “Malicious Ecstasy”, sino también su disco “Ultimate Abomination” de 2023.
En poco más de media hora, alternaron nuevos temas como “Retaliate” o “Torment” con otros más antiguos como “Manhunt”, “The Well of Decay” o “The Dark Age” que sirvieron también para homenajear su formación clásica. Encabezados por el vocalista/bajista Ralph de Boer, demostraron con solidez y contundencia que están en un gran momento. BODYFARM fueron una gran sorpresa y un perfecto aperitivo y el público, sediento de caña, se quedó con ganas de más. Esperamos tenerles pronto de nuevo en nuestro país. De momento, BODYFARM están destinados a seguir la estela de bandas consagradas como pueden ser unos VOMITORY o VADER, por citar a algunas.
Tenía ganas de ver cómo se las gastaban en directo CARNATION, en su primera visita a nuestro país. Desde la ya inicial potente “Harald of Demise”, dejaron patente su influencia por el death metal sueco. Esos crudos sonidos se sucedieron con la plausible “In Chasms Abysmal” y la cañera “Cycle of Suffering”, con una banda totalmente entregada y uniforme y es que, a diferencia de la banda anterior, hace años que cuentan con una formación consolidada. A destacar, el vocalista Simon Dunson que, con sus ojos maquillados, sorprendió a más de uno no sólo por sus registros guturales cavernosos sino también por otros sorprendentemente más melódicos como sucedió en la interpretación del tema que da título a su último disco, “A Cursed Mortality”.
Para la traca final, el combo belga tiró de discos anteriores finiquitando con “Fathomless Depths” para corroborar que son unos dignos y renovados discípulos de bandas como pueden ser DISMEMBER, ENTOMBED o BLOODBATH. Muy agradecidos, los guitarristas y bajista de la banda repartieron un montón de púas a todo aquel que se acercó a las primeras filas. Muy buena actuación de CARNATION, aunque demasiado corta quizás.
Tras dos buenos conciertos de las bandas teloneras, PESTILENCE saltaban al escenario con todas las miradas concentradas en el miembro fundador Patrick Mameli, enfundado con una pequeñísima guitarra que atenuaba su corpulenta presencia. Desde su reunión, Mameli se ha sabido juntar con grandes músicos neerlandeses contando en la actualidad en sus filas con Rutger van Noordenburg a la guitarra, Roel Käller al bajo y Michiel van der Plicht a la batería.
Como era de prever, los holandeses nos ofrecieron una actuación repleta de clásicos con un setlist de órdago. Si bien recabaron en un primer momento en un par de temas de su último disco “Exitum” (“Morbvs Propagationem” y “Deifivs”), que ya data de 2021, enseguida empezaron a atacar con incuestionables canciones de los imprescindibles discos “Testimony of the Ancients” y “Consuming Impulse” como “The Secrecies of Horror”, “Chronic Infection” o “Prophetic Revelations”. Los temas se sucedieron casi sin descanso, a excepción de las pequeñas intros, ante un público muy entregado para la misma sorpresa de la propia banda (pese a ser lunes, Bóveda registró más de medio aforo lo que no está nada mal).
No faltó un pequeño reclamo a su aclamado disco de retorno, con la interpretación de dos grandes temas seguidos como son la machacona “Resurrection Macabre” y la impasible “Devouring Frenzy”. La banda se mostró en todo momento compacta y muy rodada, con un impasible Mameli al frente, una concentrada y contundente base rítmica y un más animado Rutger sacando a relucir todas esas texturas y melodías sonoras características de los trabajos de PESTILENCE. “Twisted Truth” fue uno de los puntos álgidos del concierto.
Como no podía ser de otra manera, jugaron fuerte en el tramo final con grandes bazas como son “Dehydrated”, “Land of Tears”, y “Horror Detox”. Mameli dijo que, a diferencia de otras ciudades de la gira, en ningún momento de la noche tuvo que animar y pedir a la audiencia más movimiento entre las primeras filas, ya que en todo momento fue así. Tras esta correspondencia a los continuos vítores del público hacia la banda, el inconfundible riff de “Out of the Body” anunció el fin de una excelente actuación. Un poker de ases final que finiquitó la mejor actuación que se recuerda de los neerlandeses en la ciudad. Obviamente, se dejaron en el tintero grandes temas y pasaron por alto algún que otro disco pero lo que no cabe duda es que PESTILENCE salieron victoriosos y los allí presentes regresamos a nuestros hogares totalmente satisfechos.
Texto y fotos: Carlos Oliver (@carlosoliverphotography)
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