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+ EGOKILLS + SILVER DUST
Domingo 14 de Octubre de 2018 – Sala Mon – Madrid
Es inevitable sumergirse en hablar sobre LORDI y no recordar su paso por ese programa que alaba el espectáculo visual pero el musical queda en segundo plano. El paso de los fineses por Eurovisión fue indudablemente bueno cuando hace once años era poca la gente que los conocía y, para colmo, estaban en su mejor momento. El tiempo ha pasado, y aunque muchos fans se han mantenido fieles, otros han ido menguando su interés por la banda debido a álbumes que no han terminado de satisfacer al personal. Pero igualmente, siempre uno tiene espinitas que quitar y la mía se presentaba el domingo con esta banda que considero que ha hecho grandes cosas, pero que en los últimos años no me ha terminado de enganchar lo que debería. Sea el motivo que sea.
Se apelotonaba mucha gente cuando aún quedaba un buen rato para que la Sala Mon Live abriera sus puertas y eso, de primeras, ya demostraba un interés general en ver lo que nos ofrecía la banda en su paso por España. Pero como viene siendo lo habitual, antes teníamos otros platos que degustar en este menú monstruoso que se nos ofrecía. Los primeros, compatriotas de los cabezas de cartel, EGOKILLS.
Desde los primeros acordes a cargo de ‘Mellowhead’, tuve la sensación de que el grupo no casaba mucho con lo que teníamos por delante y aunque eso al principio no se notó en exceso por el ritmo de su autodenomiado hippie metal, sí daba lugar a dudas cuando pasaron unas canciones y la gente empezó a no estar tan animada como al principio.
Pero siendo justos, no podemos tachar a EGOKILLS como una banda mala, porque estaríamos diciendo una soberana mentira; a mí me gustaron bastante por su sonido, pero en especial me enganchó la voz y la actitud de su cantante Janne Selo, una auténtica bestia desatada en el escenario. Temas como ‘Evolve’ funcionan a las mil maravillas en directo—diría que incluso mejor que en disco—pero cuando no tienes delante a tu target, al público que está destinado tu música, las cosas pueden salir algo descafeinadas y eso fue lo que me dio la sensación que les ocurrió a estos chicos.
Es una pena enorme, porque desbordan calidad, hacen una música con personalidad propia y no dejan de intentar animar al respetable. Personalmente, me encantaría volver a verlos en unas condiciones más óptimas porque a pesar de que el sonido fue bastante correcto—al menos desde mi posición—, las sensaciones fueron entre aceptables o indiferentes por parte del respetable. Realmente todo lo contrario a lo que ocurrió con la siguiente banda invitada a la velada, los suizos SILVER DUST se llevaron unos cuantos seguidores a casa.
Particularmente, mi acercamiento a la banda a través de algunas canciones en estudio no me terminaron de convencer, pero según iban montando el escenario—muy reducido debido al gran montaje de LORDI y las limitaciones de la sala—iba atisbando que podría ser una de esas bandas que se centraran bastante en el espectáculo. Y así fue, no me equivoqué en ningún momento a gusto personal.
La banda se presentaba con un espejo que hacía las veces de contador de historias, nos presentaba a los personajes de las canciones que iba a tocar la banda y también ponía efectos visuales que ayudaban a crear atmósfera. Jugando con esa estética de cuento, la banda salía atabiada con una vestimenta gótica que incluía capas, chisteras y una cuidada puesta en escena que no dejó indiferente a nadie desde el minuto uno.
Si bien técnicamente no me parecieron nada del otro mundo, hay que decir que SILVER DUST es una banda que cumple lo justo en ese aspecto pero mima especialmente la sorpresa, el cuidar su espectáculo al milímetro, la interacción con el público y la actitud del cantante y guitarrista Lord Campbell, que en todo momento llevó la batuta del espectáculo.
Hubo momentos muy disfrutables en su show en los que pudimos comprobar una batalla entre un teclado—pregrabado, para no perder la mala costumbre—ejecutado por un pianista que salía en el espejo que hacía las veces de pantalla y Lord Campbell que volvió a meterse al público en el bolsillo con su destreza tocando una guitarra con luces azules en sus cuerdas. Y realmente no fue el único momento en que lo hizo, pues en un show donde ocupaba gran espacio su último trabajo House 21, SILVER DUST dejó patente que saben cómo interactuar con el respetable ya sea haciéndolos corear, agachar a toda la sala para posteriormente saltar o hacer gala de buenas dosis interpretativas.
Todo eso, por supuesto, es de un gran valor, pero no hace el todo de un concierto. Mi sensación con el show ofrecido por los suizos fue una montaña rusa de emociones donde tan pronto estaban en la cúspide con temas como ‘Forever’ y tan pronto bajaban su ritmo para ofrecernos otros temas que no me terminaron de enganchar. Por otro lado, el momento de ejecutar ‘Bette Davis Eyes’—tema de su último álbum en el que participa Mr.Lordi—y que el cantante de los fineses no participara hay a quien le pareció cutre teniendo allí a dicho colaborador, pero también se puede llegar a entender la negación para no romper la magia de ver aparecer por fin al monstruoso personaje un poco más tarde.
En definitiva SILVER DUST movieron mucho a la gente, supieron hacer un concierto vistoso y ameno, pero en lo musical no me terminaron de engatusar todo lo que deberían, tal vez por cuestión de gustos. Todo lo contrario que iba a ocurrir con el plato fuerte de la noche.
Comentaba anteriormente que mis ganas de ver a LORDI eran bastante grandes. Siempre ha sido una banda que me ha llamado la atención ver en directo por lo extravagante de su show, sus guiños al cine de Serie B—del que me considero muy fan—y escuchar canciones que me parecen bastante bien construidas dentro de su discografía. No voy a negar que su último álbum no ha sido precisamente la panacea, pero tampoco me disgustó tanto como algunos de sus anteriores trabajos, por los que era la oportunidad perfecta para verlos.
Con un montaje de escenario muy trabajado, con una gran puerta que daría juego durante todo el concierto y cuidado al milímetro para que cupiera en la Sala Mon, comenzaba el show de los fineses a ritmo del ‘God of Thunder’ de KISS. Poco a poco cada uno de los integrantes de la banda se colocaba en sus respectivas posiciones y empezaban a ejecutar ‘Sexorcism’, tema que da nombre a su último disco. Desde el primer momento el sonido se escuchó bastante bien, sin prácticamente problemas durante todo el show, por lo que al menos desde la posición en que me encontraba pudimos pasar una velada sin problemas en este aspecto.
Nada más acabar la primera canción, caía el primer clasicazo de la noche de la mano de un gran tema como es ‘Would You Love a Monsterman?’. Sonó como un auténtico tiro este clasicazo del disco Get Heavy y prueba de ello era ver a la sala coreando el estribillo de la canción. Tras dicho tema, Mr.Lordi saludó al público madrileño y arrancó con unas cuantas bromas que se sucederían a lo largo del show, con unas charlas que, como punto negativo, a veces se hacían demasiado pesadas y hubieran dado pie a que se tocaran otros temas. Pero ya sabemos cómo funciona esto y no es la primera ni la última banda que hará estas cosas. A pesar de todo, se agradecen esos toques de humor de cuando en cuando y Mr.Lordi hace muy bien ese papel. Él mismo nos presentaba una de las sorpresas de la noche, ‘Missing Miss Charlene’ del que para mí es uno de sus peores discos, Deadache. El tema sonó bien pero la gente no conectó mucho y a un servidor, sinceramente, le sobró bastante pudiendo meter otros temas como ‘My Heaven Is Your Hell’ en el repertorio.
Volvíamos a Sexorcism para toparnos con ‘Your Tongue’s Got the Cat’. Resultó verdaderamente curioso que ejecutaran solo tres temas del último disco, pero hay que tener en cuenta que escogieron sabiamente, al menos a gusto personal. Junto con ‘Naked in My Cellar’ me pareció que el tridente del setlist con respecto al último álbum quedaba escogido de manera maravillosa, siendo tres canciones que animan mucho el ambiente y ayudan a mantener la chispa encendida. Así como también lo logran con una performance que hasta ahora había introducido una muñeca voladora durante el concierto, la lucha contra una monja que intentaba exorcizar al frontman del grupo o, como no podía faltar, los solos donde cada uno de los miembros del grupo pudieron lucirse cómodamente.
Para esta ocasión un solo de batería por parte de Mana hacía las veces de preludio de una de las canciones por antonomasia de la banda, la espectacular ‘Blood Red Sandman’, personalmente, una de mis canciones favoritas de su discografía. Para esta canción, LORDI volvió a hacer de las suyas y además de sacar una cuna—con guiño incluído a El Exorcista por poner el nombre de la protagonista en dicha cuna—de ella salía una muñeca. Más allá de eso, caracterizado como Hombre del Saco, Mr.Lordi empezó a lanzar confeti como si no hubiera un mañana mientras las últimas notas de la canción iban sonando.
No voy a negar algo. Desde que me interé por la propuesta de LORDI, siempre había sido muy fan de su antigua teclista Awa y cuando se marchó, sentí que el reemplazo a esa gran artista iba a estar complicado de conseguir. Después de lo que hizo Hella en su rol de muñeca diábolica durante una impresionante ‘It Snows in Hell’ me quedó claro que había sustituta para rato y más aún después de su gran solo. Por cierto, no estaría nada mal que la gente se empezara a comportar durante las piezas instrumentales, lo que viene siendo no hablar durante las mismas, dejar que el público disfrute de esos momentos y, en definitiva, tener un poco de respeto tanto con los artistas como con las demás personas. Ya está bien de estos comportamientos.
Tras ‘She’s a Demon’ con performance incluida con una motosierra y disfrazado al más puro estilo Leatherface de La Matanza de Texas, y la ya nombrada ‘Naked in My Cellar’, era el turno de Ox de demostrar su habilidad al bajo. Volvieron a repetir performance con una monja que intentaba detener la muestra de potencial del bajista, donde éste salía como claro vencedor ante los aplausos del respetable. Tras esto, arrancaron con ‘Rock Police’, único tema rescatado de su álbum ‘Babez for Breakfast’. Lo mismo que ocurrió con una ‘Hug You Hardcore’ que pasó sin pena ni gloria por el setlist ofrecido por los fineses.
Con ‘The Riff’ y a modo de enganche perfecto, Amen se mostraba como total protagonista animando al público y comenzaba su solo de guitarra. Nunca ha sido un guitarrista muy virtuoso el miembro disfrazado de momia, pero sí es cierto que tiene una presencia en el escenario que hace que los seguidores más acérrimos se vuelvan como una cabra al verlo tocar. Y aunque corto, el solo fue una prueba para afirmar estas declaraciones.
Ya tocábamos con los dedos el final de un show que estaba siendo muy ameno, muy bien trabajado y con una performance realmente atractiva, sobre todo teniendo en cuenta las limitaciones de espacio con las que contaba la banda. El primer gran bloque del concierto antes de los bises lo despedía uno de los tres grandes clásicos que quedaban por salir a escena. Magnífica interpretación de ‘Who’s Your Daddy?’ donde ya notábamos un poco fatigado en algunos tramos de la canción a Mr.Lordi pero que, aun así, seguía cumpliendo bastante bien en su labor, así como los demás miembros de la banda.
En un lapso de tiempo escaso, Amen y sus demás compañeros salían a escena para iniciar una introducción que daría paso a ‘Devil is a Loser’. No tenía yo todas conmigo de ver a Mr.Lordi desplegar sus grandes alas en una sala como la Mon y más aún en una canción como la nombrada del Get Heavy, sin embargo, pudimos ver dicha estampa que normalmente estamos acostumbrados a ver en la canción que iba a cerrar la noche.
Como no podía ser de otra forma, ‘Hard Rock Hallelujah’ puso a botar a todo el mundo en la sala, terminando con la banda agradeciendo uno por uno al público por acudir aquella noche, y con Mr.Lordi lanzando una vez más confetti.
Fue un concierto muy entretenido, muy vistoso, con un setlist que tuvo sus partes bajas pero que en general estuvo muy correcto en todo el show. Mucha gente en la sala, muy animada en todo momento y una banda que demuestra que está en una forma excelente y la cual es una pena que no haya seguido teniendo el éxito que pudo tener hace diez años en su mayor apogeo. Pero también es cierto que LORDI en una sala tan pequeña, tan cercana, viéndolos cada detalle de su maquillaje, tiene un sabor especial, y esas cosas ya no se pueden percibir con otros grupos que suben como la espuma.
SETLIST:
- Sexorcism
- Would You Love a Monsterman?
- Missing Miss Charlene
- Your Tongue’s Got the Cat
- Blood Red Sandman
- It Snows in Hell
- She’s a Demon
- Naked in My Cellar
- Rock Police
- Hug Your Hardcore
- The Riff
- Who’s Your Daddy?
- Devil Is a Loser
- Hard Rock Hallelujah
Texto: Juanma García (Twitter) (Instagram)
Fotos: Óscar Gil Escobar
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