![]() |
+ JORGE SALÁN
Jueves 9 de Junio de 2011 – La Riviera – MADRID
El año pasado más o menos por estas fechas se producía la primera venida a nuestro país de los admirados CINDERELLA, una de las formaciones fetiche sin duda dentro del hard rock norteamericano (y una de las mejores en la época, al menos discográficamente hablando). Y bueno, si en esa primera venida las expectativas eran altísimas, al igual que la ilusión por ver a la banda, en este caso la euforia se presentaba bastante rebajada tras el concierto tan corto de entonces y con la banda no demasiado bien engrasada, para mí al menos, y un Tom Keiffer todavía evidenciando bastantes problemas vocales. Y es con los años y la retahíla de conciertos a cuestas aprendes precisamente a rebajar esa euforia y a relativizar lo que antaño era una experiencia única como es ver en directo a una de tus bandas favoritas de siempre. Con esto quiero decir que creo que muchos de nosotros íbamos con ganas de ver el concierto y disfrutarlo, ¡por supuesto!, pero no con ese gusanillo especial de la primera vez y además con cierto miedo incluso de no saber a ciencia cierta qué tipo de concierto nos ofrecerían esta vez…
Pues bien, con estas premisas tengo que decir que la sorpresa fue positiva y que CINDERELLA nos ofrecieron un concierto bastante mejor que el del año pasado, transmitiendo otra sensación sobre el escenario, una implicación y compenetración de los 4 (sobre todo entre Kieffer y LaBar) que no ví en 2010, y sobre todo un estado vocal del protagonista esta vez sí a la altura de su leyenda. Y es que a la salida lo único que les achacábamos, con bastante razón, es que de nuevo nos ofrecieran una hora y veinte raspada (aunque esta vez sí hubiera telonero), lo que se nos volvió a antojar a todos una duración más que rácana. Nos encontramos con una sala a media capacidad, siendo generosos, aunque con el público muy entregado, eso sí, y que además CINDERELLA se fueron ganando a los que íbamos dudosos a golpe de un gran repertorio (variando bastante con respecto al año pasado, lo que se agradece) y sobre todo una gran actuación sobre el escenario de La Riviera, duración escasa aparte.
Como decía, esta vez sí hubo telonero y además de lujo, o al menos muy interesante, y es que siempre he pensado que, nombres y bandas realmente importantes aparte, para tragarnos grupos de medio pelo o formaciones guiris sin nada que ofrecer, mejor tirar de producto nacional que sabemos que van a cumplir y que además personalmente es un placer verlos batiéndose el cobre con las vacas sagradas internacionales de nivel. En este caso en Madrid tuvimos el placer de ver a Jorge Salán y su banda (Fernando Mainer al bajo, con una gran sonrisa todo el concierto, por cierto, Carlos Expósito a la batería y Javi Díez, vestido a lo Matrix/Men in black, a la rítmica y teclado) que nos ofrecieron unos interesantes 40 minutos de su rock elegante y cada vez más equilibrado. Pese a todo, no miento y reconozco que me perdí los primeros 15 minutos, y es que un jueves a eso de las 8 de la tarde no deja de ser para algunos un horario demasiado temprano para llegar a tiempo… De hecho, hubo una gran diferencia de la gente que había al comenzar el concierto y al terminarlo.
Me comentaron que comenzó sorpresivamente con un "Over the hills and far away" como homenaje a su adorado Gary Moore, descanse en paz, aunque no llegué al principio… De todos modos, personalmente me quedo con ese gran "Dedication" de THIN LIZZY, que le sale niquelada, "Under the moon" y el final con el gran medio tiempo "Subsuelo" que escribió a medias Jorge con Miguel Ríos, como nos explicó orgulloso, y que pese a que no me parece el mejor tema para cerrar, por tranquilo, resultó un buen punto y final a un concierto corto pero intenso, como se suele decir. Por cierto, Jorge cada vez canta mejor en directo y se le nota mucho más cómodo en su faceta de cantante/frontman, algo que por su timidez natural le costaba bastante antaño, pero ahora tiene mejor presencia y seguridad en escena, sin duda, que la calidad innata ya la traía de serie, y la mantiene, por supuesto (guapa guitarra roja en mano, por cierto). Y por cerrar el comentario de Jorge, le tiro un poco de las orejas a CINDERELLA que nos les dejaron demasiadas luces para su actuación, pero al menos el sonido, sí estuvo a la altura de JORGE SALÁN, aunque sin ser tan potente como el de los protagonistas
Y llegaba el momento de CINDERELLA pasadas las 9:15 de la noche, con un gran telón de fondo con el atractivo logo clásico del grupo, y un escenario bastante diáfano pero que esta vez creo que la banda llenó con creces desde el principio. Me llamó la atención ver a Fred Coury con coleta y una batería bastante pequeña en el fondo, aunque al final evidentemente el protagonismo es de Tom Kieffer, que mantiene una imagen y forma envidiable y que, pese a que sigue siendo un tanto soso como frontman (una pena porque tiene un atractivo y gancho especial, como todos los grandes, además de un carisma personal que te obliga a fijar los ojos en su larga figura todo el rato), cumplió con creces, esta vez sí. Y eso que comenzó un tanto flojo en los dos o tres primeros temas, y los que les vimos el año pasado nos temíamos que seguía justito, pero no, de repente la voz empezó a brotar y nos encontramos con el "morritos" Kieffer que nos maravilló a finales de los 80/principios de los 90 en los discos, vídeos, directos y demás. De menos a más sin duda y mostrando un nivel vocal inesperadamente bueno, la verdad.
Luego, personalmente me sigue costando "enfrentarme" al guitarrista Jeff LaBar, pequeñito y al que sigo pensando que le quedan grandísimos los aires de rockstar que se da de manera simpática en escena, pero por otro lado demostró que es una pieza clave del sonido de CINDERELLA, además de mucho mejor instrumentista de lo que aparenta. Y me gustó mucho el rollo de compenetración con "el jefe" Kieffer, juntándose en muchos momentos para ofrecernos posturitas y demostrar buen rollo o al menos esa química que al final es la clave en la mayoría de las bandas entre los guitarristas, y/o guitarrista cantante más bien, y aportar la base del sonido de la banda. Y no me olvido del bajista Eric Bittingham, alto, profusamente tatuado y con una pose más macarruza que la del rubiales teñido de las fotos de la época, y con buen trabajo a los coros además de por supuesto a la base rítmica… ¡Ah!, y llevaban teclista, algo escondido en un lateral pero la verdad es que le daba un toque chulo a algunas canciones, aunque no me quedé con el nombre, lo siento.
Comenzaron sorpresivamente con "Once around the ride", uno de los temas grasientos del primer disco (que tocaron casi entero, por mucho que Tom siga defendiendo que le gustan más el segundo y sobre todo el tercero), y evidenciando desde el principio que el concierto iba a estar bien, con buen sonido, potente y nítido (aunque luego mejoraría con respecto a cómo comenzó, algo más opaco), y con la gente muy entregada. De todos modos, la reacción real de comienzo fue con "Shake me", que ya sí que nos puso a todos a botar, aunque la bonita y country "Heartbreak station" nos parara un poco en seco, no porque no nos gustara o sonara mal, todo lo contrario (y es que es un tema con gran encanto) sino porque creo que cayó demasiado pronto. Como curiosidad, la comenzaron en acústico y a dos voces con Tom y Fred en primera línea, aunque ya en la mitad el batería volvió a su lugar y se enchufaron las eléctricas. Nos íbamos a sus comienzos netamente hardroqueros/sleazy con "Somebody save me" y "Night songs", que aún en su versión reducida sigue siendo un temazo y tiene todo el feeling del mundo. Por cierto, Tom salió con sombrero a la Slash para empezar la canción, y decir también que el bajo estaba sonando altísimo, aunque luego se corrigió… y ya me empezaba a costar mirar a Jeff LaBar, acercándose todo el rato al público con mirada y pose de rompecorazones, y es que si no tienes glamour, no lo tienes, jeje. Broma aparte, creo que tocó y sonó muy bien su guitarra (o sus guitarras más bien, que sacó un cerro en toda la actuación).
Era el momento de ponernos bluesies, y "The more things change", muy coreada, y "Coming home" cumplieron totalmente con esa faceta de la banda que tanto le gusta a Tom Kieffer, aunque a partir de aquí su voz, algo chillona al principio, cogió su punto y la verdad es que sonó increíble hasta el final del show. Por cierto, Jeff sacó el sombrero vaquero de rigor, además del chaleco de cuero abierto, y es que me gustó mucho la imagen de la banda, las cosas como son, algo que cada vez se ve menos en directo, especialmente cuando hablamos de banda de finales de los 80/roqueros maduros, como queramos llamarlo. Otra de las sorpresas del set vino con la gran "Second wind" de su "Long cold winter", que sonó roquera y macarruza a tope y lo cierto es que los perros viejos la disfrutamos con ganas… Y es que es impresionante la retahíla de temazos que compusieron Tom Kieffer y compañía en sólo 4 discos (y eso que sólo suelen tocar de los 3 primeros), que al final nuestra música tiene mucho de imagen, actitud y demás epítetos similares que nos gustan, pero si no tienes canciones impresionantes todo se desmonta como un castillo de naipes, pero CINDERELLA eran de los que mejores canciones hicieron siempre, ¡sin duda!
Volvemos al concierto, que me había despistado echándole flores a una banda que siempre me encantó, no lo niego… Bueno, a lo que iba… De repente vemos como los pipas colocaban un teclado blanco en mitad del escenario, lo que significaba que era el momento especial de las dos baladas inmortales de la banda, que me sonaron a gloria una vez más. Y es que el que no se emocione en directo escuchando a Tom Kieffer cantando "Don´t know what you got (till it´s gone)" y "Nobody´s fool" (que sonaron seguidas y prácticamente empalmadas) es que no está vivo o que evidentemente no entiende de rock y de sentimientos. Espectacular y los pelos como escarpias, las cosas como son… Lamentablemente, el que cayera tan pronto la esperada "Gypsy road" como fin del concierto normal nos hacía sospechar que vale, todo muy bien pero que de nuevo sería cortísimo. Y efectivamente, porque faltaba el punto bluesy/emotivo de "Long cold winter" (con esas referencias inconfundibles al "Since I´ve been loving you" de LED ZEPPELIN… unos que no le gustan a CINDERELLA, jeje), con Tom Kieffer cantando con todo el feeling del mundo y Jeff LaBar, ya con la camiseta de la selección española de fútbol puesta, que no se le quedó a la zaga en lo suyo, no.
Para cerrar, escogieron el punto más ligero y casi bailón de "Shelter me", que dio carpetazo a un muy buen concierto pero que se quedó cortísimo (y es con dos más, sin ponernos pedigüeños, se llega a la hora y media y ya es otra cosa… no sé, "Push, push", "Falling apart at the seams", "Nothing for nothing", "The last mile", "Hot and bothered", "Bad attitude suffle"… y nos íbamos todos más que satisfechos a casa)… Y no me vale que en el caché vayan incluidos los billetes desde Filadelfia (que no es la ciudad donde se hace el queso idem), el saxo que saca un momento Tom, la guitarra vertical (steel guitar), el teclista como quinto miembro en la sombra, la camiseta güena de la selección o los guapos pendientes de cuerno de Tom Kieffer, sino que ver 13 temas a ese precio de la entrada no sé si merece la pena si no eres muy fan del grupo. De todos modos, vimos un gran concierto pero fue muy corto, y esto a 35 euros más gastos me sigue pareciendo casi imperdonable (por mucho que intentemos hacer válido lo de lo bueno si breve…). Aunque bueno, me engaño un poco a mí mismo e intento quedarme con la versión de que Tom Kieffer no puede hacer conciertos más largos para mantener el nivel y no joderse la voz, pero es una pena que de un concierto que podría haber sido excelente, tengamos que salir con la sensación de que " estuvo bien pero…".
En fin, no le doy más vueltas a esto, quedémonos con que al menos estuvo bastante mejor que hace un año, al menos es lo que comentaba la mayoría a la salida, pero sigo fiel a mi norma de que a los más grandes hay que pedirles lo máximo, y hora y cuarto de show no es de recibo para ver a una banda como CINDERELLA en solitario.
Texto: David Esquitino
Fotos: Daniel Garrido
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.
Repertorio del concierto:
- Once Around the Ride
- Shake Me
- Heartbreak Station
- Somebody Save Me
- Night Songs
- The More Things Change
- Coming Home
- Second Wind
- Don’t Know What You Got (Till It’s Gone)
- Nobody’s Fool
- Gypsy Road
Bis - Long Cold Winter
- Shelter Me
Galería de Fotos:
Jorge Salan
CINDERELLA
Muy buena crónica, gran concierto sin duda, pero corto.
Perdona, pero el año pasado sí hubo teloneros, concretamente los irlandeses STORMZONE, otra cosa es que no llegases a tiempo para verlos o no te hayas informado correctamente.
Saludos!
Es verdad!, tienes toda la razón del mundo. Disculpar la información errónea… Y sí, si los ví y me encantaron, de hecho tenía muchísimas ganas de verlos después de descubrir su disco y hacer la crítica del mismo, de hecho. Y me parecieron un grupazo en directo (aunque me descuadró un poco uno de sus guitarristas, el de las rastas, que tenía una imagen y rollo muy diferente del resto, pero vamos, pedazo de banda en directo). Lo dicho, perdonar el comentario equivocado, que claro que hubo teloneros el año pasado.
Pues sí, un pelo corto pero fue una gozada tener a Jorge Salán de telonero y a Cinderella a tope.