Había muchas, muchísimas ganas de tener en las manos (y en los oídos) el nuevo trabajo de los suecos CRASHDIËT, quizás la banda que junto a HARDCORE SUPERSTAR más han contribuido a revitalizar ese hard rock/sleazy de corte típicamente angelino que vuelve a estar en boga en los últimos años de mano de bandas, sobre todo, del norte de Europa como los citados, CRAZY LIXX, VANITY BLV, NASTY IDOLS, THE POODLES, H.E.A.T. o incluso los pioneros del citado estilo, unos BACKYARD BABIES, a los que obviamente muchas de estas bandas tomaron como referencia «local» junto a sus ídolos MÖTLEY, SKID ROW, CINDERELLA, AEROSMITH, GUNS N’ROSES, HANOI ROCKS, POISON…
Y CRASHDÏET siguen avanzando a pasos agigantados, sobreponiéndose a los cambios de cantante (recordemos, para los que no han seguido demasiado al grupo, que su cantante original, Dave Leppard, se suicidó a comienzos de 2006, tras el éxito superlativo de su excelente debút, «Rest in sleaze», y que su sucesor Olliver Twisted, ahora de nuevo con sus RECKLESS LOVE, no terminó de cuajar y salió de la banda tras sólo un disco, «Unnatractive revolution» y el tour correspondiente), al cierto giro un tanto más actual y comercial a la par del álbum anterior (aunque tuviera algunos temazos como «In the raw», «Falling rain», «Alone» o «XTC overdrive) y a las críticas cada vez más infundadas sobre su exceso de imagen y pose.
Por cierto, antes de entrar en el disco en sí, hay que comentar que el nuevo cantante de la banda es Simon «Simme» Cruz, un admirador indisimulado de Sebastian Bach (sí, también rubio, guaperas y con mucho rollo encima del escenario) que le ha aportado ese toque netamente de los primeros SKID ROW a la banda (si no lo tenían ya), aunque no llegue ni de lejos a los tonos tan altos de Seb de antaño, y además puede tocar también la guitarra, recuperando por ende el punto que sí tenían en «Rest in sleaze», y es que Simme es un cantante y frontman mucho más cercano al malogrado Dave Leppard que el anterior Oli (más «posturitas» y de deje netamente a lo Dave Lee Roth o Brett Michaels… aunque vocalmente mucho más limitado, está claro), y con una personalidad e imagen arrolladora, que estoy seguro que va a casar al 100% con el rollo de CRASHDÏET y lo que querían tanto la banda como sus seguidores/as.
Por tanto, con «Generation wild» nos encontramos a una banda musicalmente muy madura, 100% sleazy (y lo del termino glam lo dejamos si acaso para la imagen, y personalmente creo que tampoco) y que han conseguido retomar el toque más crudo y especial del primer disco, pero sin dejar de lado en absoluto el punto melódico y pegadizo que ya es santo y seña de CRASHDÏET. A nivel de bandas, por situarlos un poco para los que no les conozcan, el rollo sigue siendo totalmente deudor de los mejores MÖTLEY CRÜE, aunque ya digo que el deje SKID ROW es más que palpable en este disco, y no sólo por la voz y el rollo del nuevo cantante, sino que temas como «Native nature», «Rebel» o incluso la balada «Save her» «atufan» irremediablemente a los creadores de «Youth gone wild» (aunque lo digo en el buen sentido, por supuesto). Y personalmente se agradece, de verdad, que en estos tiempos haya alguna banda tan joven y con las cosas tan claras (contando con el importante apoyo y presupuesto de Universal en su país, está claro, aunque el disco lo distribuya Frontiers fuera de Suecia) haciendo puro sleazy/hard rock en 2010, recordando que ese estilo, imagen y demás no fue sólo producto de una época y un momento concreto de la historia.
A nivel de sonido, además de lo citado hay que comentar que el álbum retoma el punto más clásico y ochentero, dejando de lado el toque más moderno de algún tema del disco anterior, y sonando muy melódico, comercial en el buen sentido (la verdad es que temas como «Chemical», «Bound to fail», «Beautiful pain» o la propia «Generation wild» pueden sonar perfectamente en cualquier radio generalista sin que nadie les pueda acusar de volverse «moñas» o de hacer temas para niñas y/o pijos de turno) pero siempre con fuerza y mucha chispa roquera… Incluso transmitiendo ese morro y seguridad de los chicos malos y peligrosos, con los que seguro que la madre/abuela de turno no dejaría juntarse a su hija/nieta, pero que a su vez no esconden su lado sensible. Y a nivel musical, sin ser los mejores instrumentistas del género (¿y acaso lo eran MÖTLEY o POISON?), cumplen más que de sobra con su papel, destacando por mi parte a un Martin Sweet que hace un trabajo excelente a la guitarra, cargada de feeling en todo momento, tanto en las partes melódicas como cuando tiene que sonar sucio (como su ídolo Mick Mars), marcándose incluso algunos sólos realmente meritorios; y del batería Eric Young, muy seguro y mostrando buena pegada (muy a lo Adde de HARDCORE SUPERSTAR, ambos por influencia directo del gran Tommy Lee, por supuesto).
Nos queda hablar de los temas, y en este caso se podría hacer hasta una división en dos partes, metiendo en la primera los cortes más macarruzos y guitarreros, y en la segundo los temas más melódicos y pegadizos, y todo ello tras la guapa intro con sirenas de policía que presagian disturbios callejeros. Entre los primeros, me quedo sin duda con «Rebel» (totalmente callejera y con deje SKID ROW por los cuatro costados) o «Down with the dust» (fantástica, muy hardroquera y con un ritmo y estribillo de los que no se van de la cabeza). De los segundos, los temas que más me han llegado quizás sean la propia «Generation wild» (un hit single en toda regla, que seguro que será un pelotazo, canción 100% ochentera y con mucho rollo en el estribillo), la genial «Chemical» (superpegadiza y que no me extrañaría que fuera el segundo single porque lo tiene todo: melodía, feeling y ese ritmo que hace que se te mueva el culito sólo, además de mucho rollo en la voz), o la balada/medio tiempo «Save her» (muy ochentera, comercial pero con mucho feeling) y con temas entre medias como «Armaggedon» (con estribillo más facilón pero un toque más guitarrero y crudo de base muy chulo) o «I’m alive (que va por los mismos derroteros, pero con un estribillo más pegadizo y una melodía de guitarra y base rítmica genial).
No le doy más nota porque quizás al final de la escucha acuso un poco el tono un tanto comercial, imagino que «exigido» por la compañía (recordemos que CRASDÏET son una apuesta fuerte del sello, aparte del mero atractivo y calidad innata del grupo), en detrimento de los pasajes más guitarreros, por muy buenos temas melódicos y pegadizos que haya en «Generation wild», además de un par de cortes algo más flojos como «Native nature» y «Beautiful pain» (por mucho deje 100% SKID ROW que tengan ambos, el primero más cañero y deudor de temas de «Slave to the grind», y el segundo más suave pero intenso a lo «Wasted time» o incluso «Quicksand Jesus»), que me convencen menos. De todos modos, un disco que se disfruta sin duda de menos a más, en esa tónica de los buenos trabajos que quizás a la primera no te termina de entrar pero a partir de la segunda o tercera escucha te atrapa sin remisión. Ahora sólo falta verles otra vez en directo(recordemos que vinieron abriendo para HARDCORE SUPERSTAR hace un par de años) con el nuevo cantante, que seguro que no defraudan en absoluto, a ver si algún promotor se atreve y los traen. ¡pura dinamita sleazy!
David Esquitino
Listado de temas del disco:
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Pues a mí me parece de sobresaliente dentro del género. Ningún tema aburre, los registros vocales de Simme se asemejan para bien a Sebastian Bach, y tiene un deje a Skid Row (De los Skid Row que molaban) que me pone los pelos de punta.
Me recuerdan mucho más a estos últimos que a los Mötley Crüe, salvo quizá por las guitarras, que son más melódicas y, eso sí, simplonas, pero no por ello malas.
No sé, tiene temas muy pegadizos, muy «happy», desenfadados, pero a la vez agresivos, macarras, y muy memorables. Este Simme me ha enamorado lo suyo.