Este álbum, tributo merecido a MR. BIG, es el primero
de una serie de recordatorios a bandas que, por su jerarquía, han marcado
un estilo dentro del hard rock. Sin duda, MR. BIG es uno de
estos grupos, y hablar de ellos nos ocuparía muchas páginas. Para
mí y para muchos, un grupo glorioso, tanto por su música como
por la calidad de todos y cada uno de sus componentes. Pero centrémonos
en este tributo.
Varios son los puntos que lo convierten en atractivo para los
amantes de MR. BIG en particular, y para el resto de seguidores
del hard rock. A saber: 1- Los últimos miembros de MR. BIG,
con la excepción de su vocalista de siempre, Eric Martin, participan
activamente en el disco. Y no sólo en su faceta musical, sino también
en tareas vocales (con mayor y menor fortuna, como escucharemos). 2- La nómina
de invitados es impresionante. Desde guitarristas históricos (Steve Lukather,
Yngwie Malmsteen, Marty Friedman, etc.) a vocalistas de ensueño (John
Waite, Glenn Hughes, Paul Rodgers, etc.) Además, recuperamos a grandes
personajes de la escena melódica que teníamos perdidos, como Ann
Wilson (Heart), Mickey Thomas (Starship), etc. 3.- La selección de temas
está bien conseguida.
Como todo, pensarás que sobra o falta alguno, pero es
un buen reflejo del fantástico legado musical que nos dejaron los americanos.
Todas las canciones tienen algo especial. Son cobres llenas de encanto y personalidad
propia, con sabor. Por supuesto, unas gustarán más que otras al
oyente.
Por temas, me quedo con: «Mr Big», todos los últimos
miembros de MR. BIG, sustituyendo Paul Rodgers (Free, Bad Company)
al señor Martin, ¿Te imaginas que esto tuviera continuidad?. «Wild
World», preciosa versión acústica del clásico de
Cat Stevens, incluida por MR. BIG en su álbum «Bump
Ahead» (1993). John Waite está sublime como vocalista, y las guitarras
acústicas de Kotzen y Cordola no desmerecen. «Price You Gotta Pay»,
un tema hecho a medida para la garganta de Glenn Hughes, la voz del rock. Lo
canta con agresividad , al límite. El sólo de guitarra de Steve
Lukather, un primor.
«Promise her the Moon», deliciosa balada de Mr.
Big, sensible y personal en la voz de la recordada Ann Wilson (Heart). «Addicted
to that Rush», un clásico de Mr. Big, que interpreta a la voz el
señor Billy Sheehan. No tiene una garganta privilegiada, pero la canción
es magnífica, con un toque boggie estupendo. «Daddy, Brother, Lover,
Little Boy», la canción más hard del tribute, con Joe Lynn
Turner poderoso a la voz y buenas guitarras de Malmsteen y Cordola.
El resto son también cortes a tener en cuenta, pero
me quedo con estos. Decir que Kotzen y Pat Torpey cantan dos canciones, eso
sí, en una onda más nu breed.
Publicado en Japón previamente (no en vano MR.
BIG son dioses absolutos allá), con un tema adicional («Alive
n´Kickin´»), este tributo es un disco altamente recomendado
y un merecidísimo recuerdo para un grupo que hizo justicia a su nombre:
MR. BIG (grandes).
Jesús «Nono» García (Alianza)