Antes de nada me gustaría remarcar que ENSLAVED,
desde la publicación de «Eld» hace 6 años, siempre
ha sido una de mis debilidades en cuanto a metal extremo se refiere por lo
que intentaré ser lo más objetivo posible, dejando el fanatismo,
sano obviamente, de lado.
Como siempre he intentado hacer, me gusta contextualizar
un poco el disco y la banda antes de entrar de pleno a revelar sus entrañas.
ENSLAVED junto con algunos compinches de
EMPEROR, MAYHEM, DARKTHORNE y compañía fueron los responsables
de todas aquellas historias mitad verdad / mitad leyenda sobre el Inner circle
y demás. Como siempre he dicho, todo aquello creo que no ayudó
en nada a la escena puesto que captó la atención, y de hecho
lo sigue haciendo, de gente que en otras circunstancias habría pasado
por completo del género musical en cuestión, pero que atraído
por el morbo y lo escatológico decide meterse de pleno a comprar las
demos reeditadas de MAYHEM sin haber tenido, a priori, una «mínima
educación» extrema, en otras palabras, que sigo sin entender
como se puede pasar de SKA-P y REINCIDENTES a DARKTHORNE y BATHORY sin haber
escuchado de antemano algún otro género «duro» como
el thrash o el death.
ENSLAVED siempre han contado con una reputación
espléndida causada por su fidelidad, ya no al black metal, sino a la
música bien hecha. Para los más «auténticos»
de la tribu, la banda falleció tras «Frost», sin embargo,
creo que se han convertido en una banda de culto para todos aquellos de miras
un poco menos «obtusas».
Sus obras primerizas, «Hordanes land», «Vikingligr
Veldi» y «Frost» sentaron las pautas de lo que actualmente
se entiende por viking black metal. Habrá quien piense que estos méritos
deberíamos atribuírselos a los noruegos BATHORY, sin embargo,
cuando estos se metieron de pleno en su etapa «vikinga», cualquier
atisbo de black metal había desaparecido por completo («Hammerheart»
y «Twilight of the gods»).
Con el tiempo empezaron a aparecer nuevas formaciones, KAMPFAR,
SATYRICON, MITHOTYN, WINDIR o FALKENBACH, todas ellas tomando el espíritu
de los primeros BATHORY, sin embargo siguiendo la estela dejada por ENSLAVED.
Con «Eld» llegamos a la «nueva» etapa
de la banda que nos ocupa, los temas pierden algo de fuerza pero ganan en
emotividad y grandilocuencia, para el recuerdo quedará esa pieza de
14 minutos llamada «793 (Slaget Om Lindisfarne)».
Tras este disco, ENSLAVED acoplan a la banda
a Roy Kronheim y Dirge Rep (GEHENNA). Con su entrada ENSLAVED
pierden todo lo vikingo y característico, en otras palabras, su esencia,
sin embargo el disco resultante de ello, «Blodhemn» sigue dejando
el listón bien alto.
Su dos siguientes obras, «Mardraum» y «Monumension»,
para mí, carecen de nada que las pueda hacer comparables con cualquiera
de sus obras anteriores, ENSLAVED sonaban más aburridos
que nunca.
Visto todo esto, mis esperanzas puestas en la nueva obra
de ENSLAVED eran mínimas, sin embargo, al escuchar
que Roy Kronheim Y Dirge Rep habían abandonado la banda, pensé
que podríamos encontrarnos con los ENSLAVED de siempre.
Lo curioso de todo ello, es que en este disco suenan lo más alejado
posible de los ENSLAVED clásicos, pero no por ello
deberíamos considerar «Below the lights» un mal disco,
todo lo contrario.
La banda suena más progresiva que nunca, han sabido
mezclar a la perfección las atmósferas de teclado heredadas
del Prog Rock de los 70, junto con la tralla de antaño, y alguna reminiscencia
vikinga.
Temas como por ejemplo «The dead stare» es buena
prueba de ello. En la siguiente «The crossing» encontramos guitarras
acústicas a lo OPETH, todas ellas metidas en una introducción
de 4 minutos al más puro estilo «Eld», que desemboca en
una locura sónica de cerca de 9 minutos.
Con «Queen of night» llegan de nuevo las partes
más progresivas, con flautas y todo y unos riffs que podrían
haberlos firmado cualquier banda de metal progresivo actual.
Está claro que la primera parte del disco es enormemente
enrevesada y arriesgada, sin embargo para el final dejan las dos piezas que
más pueden recordar a los ENSLAVED de siempre, «A
darker place» y sobretodo, «Ridicule swarm».
No voy a engañar a nadie, prefiero cualquiera de sus
obras hasta «Eld» antes que este «Below the lights»,
sin embargo, visto como está el panorama últimamente en lo que
concierne a las bandas «clásicas» del black metal, esta
nueva propuesta de la banda liderada por Ivar y Grutle me parece muy acertada
con las miras puestas en el futuro.
Javi Sodom (javi666metal@hotmail.com)